LOS MITOS DE ELLEN G. WHITE

Sydney Cleveland

Título de la obra en inglés:

WHITE-WASHED

Capítulo 7

¿Y aquellos milagros?

 "Si yo oyera a un predicador abundar sobre los milagros de Ellen White, tendría mis dudas. Quiero decir, querría saber si lo vio (el milagro). Él tendría que decir: No, nunca lo vi. Luego, yo le preguntaría: 'Vio usted alguna vez al hombre que lo vio?' Y él tendría que contestar: 'No, nunca'". - A. G. Daniells, Presidente de la Conferencia General, en la Conferencia Bíblica de 1919, Spectrum, tomo 10, número 1, pp. 28, 29.

Si usted se convirtió en Adventista del Séptimo Día como resultado de su asistencia a reuniones evangelísticas, probablemente oyó hablar de milagros asociados con las visiones de Ellen White. Si  usted asistió a escuelas Adventistas del Séptimo Día, se le enseñó acerca de los milagros asociados con las visiones de Ellen White. Visite la Conferencia General de los Adventistas del Séptimo Día, o la Fundación White, o el hogar de Ellen White, y se le hablará de más milagros asociados con las visiones de Ellen White.

El eslabón entre Ellen White y lo milagroso y lo sobrenatural contribuye mucho al aire de misterio y autoridad que ella tiene en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Lo que los Adventistas dicen sobre esos milagros es interesante desde dos perspectivas.

Primera, los Adventistas del Séptimo Día desprecian todo milagro asociado con pastores o sanadores que no sean Adventistas. En el curso de los años, los Adventistas del Séptimo Día han producido numerosos libros y artículos indicando que, casi sin excepción, todos los milagros no Adventistas son del diablo, o el resultado de hipnosis en masa, o trucos. Una y otra vez, usted oirá a Adventistas sinceros negar los milagros no Adventistas citando dos textos bíblicos:
"Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. Así que tengan cuidado; los he prevenido de todo". - Marcos 13:22-23 (NVI).

"Son espíritus de demonios que hacen señales milagrosas y que salen a reunir a los reyes del mundo entero para la batalla del gran día del Dios Todopoderoso". - Apocalipsis 16:14.
Segunda, cuando hablan de Ellen White, los Adventistas del Séptimo Día inmediatamente invierten su posición general sobre los milagros. Para muchos Adventistas, los milagros validan la inspiración de Ellen White. Este modo inconsistente de ver los milagros apenas si es cuestionado alguna vez por nuevos conversos o modernos Adventistas, pero fue seriamente cuestionado por los que habían trabajado directamente con Ellen White por décadas.

Por ejemplo, uno de los milagros más apreciados en relación con las visiones de Ellen White es aquel en que ahora se dice que ella sostuvo una Biblia grande, de 18 libras de peso, durante aproximadamente 45 minutos, estando en visión. Lo que no le dicen a usted es que el relato original asegura que ella sostuvo aquella Biblia, no durante 45 minutos, sino durante toda la tarde, hasta la puesta del sol (Dones Espirituales, tomo 2, páginas 78, 79). Y se decía que aquella Biblia pesaba, no sólo 18 libras, sino aproximadamente 40 libras (véase la declaración de A. G. Daniells más adelante en este capítulo).

Lo que es particularmente atractivo de la versión moderna de este "milagro" es que la Fundación White sí tiene en exhibición una Biblia grande, de 18 libras, que se supone es la misma Biblia que Ellen sostuvo (véanse las fotos que acompañan el capítulo 5). Si usted estuvo en la Conferencia General de Indianapolis en 1990, vio a cientos de Adventistas de todo el mundo de pie haciendo fila para tener el privilegio de ser fotografiados sosteniendo esa Biblia. Hasta la persona más fuerte apenas puede sostenerla con el brazo extendido por más de un minuto. La conclusión obvia es que, si la pequeña y frágil Ellen White la sostuvo con el brazo extendido durante 45 minutos estando en visión, debe haber necesitado fuerza sobrenatural, y que, por lo tanto, debe haber sido inspirada por Dios. Y si fue inspirada por Dios, entonces ella es ciertamente la confiable "mensajera del Señor" para la "Iglesia Remanente".

Ahora bien, si el relato fuese verdadero, ¿probaría que Ellen White era inspirada divinamente? ¿Y qué podría decirse de los indios de Singapur que corren descalzos por encima de 30 pies de carbones ardientes sin quemarse? ¿Prueba ese "milagro" que son inspirados por Dios? ¿Y qué podría decirse de los hindúes que se insertan lanzas de tres pies de largo y ganchos en la carne sin sentir dolor ni experimentar pérdida de sangre? ¿Prueba ese "milagro" que son inspirados por Dios?

¿Por qué los Adventistas del Séptimo Día expresan gran escepticismo sobre milagros hasta que éstos son asociados con Ellen White? ¿Por qué los Adventistas del Séptimo Día necesitan que el ministerio de Ellen White sea confirmado por "milagros"? ¿Será porque, en su interior, sospechan que su ministerio no puede sostenerse solo?

Así que, ¿qué se puede decir de aquel milagro? ¿Sostuvo realmente Ellen White aquella Biblia de 18 libras de peso con el brazo extendido durante 45 minutos estando en visión, como afirma la versión moderna?  La evidencia dice que no, ¡que nunca sucedió!  Observe lo que el escritor Wallace D. Slattery descubrió sobre este mito:
"En la actualidad, la Fundación White reconoce que cualquier evidencia de que ella alguna vez sostuvo cualquier Biblia grande durante un período de tiempo es tenue y no puede ser validada. Mi asistente en mi más reciente puesto de profesor ASD en Pennsylvania era una bisnieta de la Hermana White. Comenté con ella este supuesto incidente, y ella estuvo de acuerdo en que, sin duda, nunca ocurrió. Telefoneó a su madre, que trabajaba en el White Estate en Washington, D. C., y le preguntó: '¿Por qué muestran ustedes todavía  esa Biblia a la gente que entra, cuando saben que el incidente jamás ocurrió?'  Y la madre respondió: '¡Pero deberías ver sus rostros cuando la ven!'" -  Wallace D. Slattery, Are Seventh-day Adventists False Prophets?, p. 5, publicado en 1990 por Presbyterian and Reformed Publishinng Company, Phillipsburg, New Jersey.
Esa es una respuesta moderna a la pregunta. Pero, ¿qué pueden decir los que vivieron hace cien años y trabajaron con Ellen White? ¿Creían en los milagros de ella? Arthur G. Daniells, el Presidente de la Conferencia General que trabajó muy de cerca con Ellen White durante treinta años, advirtió a los dirigentes Adventistas del Séptimo Día:
"Ahora bien, con referencia a las evidencias (los milagros): Discrepo con algunos hermanos que han reunido pruebas o evidencias de la legitimidad de este don. A este respecto, creo que la prueba más fuerte se encuentra en los frutos de este don para la iglesia, no en demostraciones físicas o externas. Por ejemplo: He oído predicar a algunos ministros, y lo he visto por escrito, que la Hermana White una vez sostuvo una Biblia pesada - creo que dijeron que pesaba cuarenta libras - con el brazo extendido y que, mirando al cielo, citaba textos y daba vuelta a las hojas y señalaba los textos, con sus ojos vueltos hacia el cielo. No sé si eso se hizo alguna vez o no. No estoy seguro. Yo no lo vi, y no sé si alguna vez hablé con alguien que lo vio. Pero, hermanos, yo no considero esa clase de cosas como una gran prueba. Yo no creo que es la mejor clase de evidencia. Si yo fuese un desconocido en un auditorio, y oyera a un predicador abundar en eso, tendría mis dudas. Es decir, yo querría saber si él lo había visto. Él tendría que decir: 'No, nunca'. Entonces yo le preguntaría: ¿Vio usted alguna vez al hombre que lo vio'? Y él tendría que contestar: 'No, nunca lo vi'. Bueno, ¿cuánto de eso es genuino, y cuánto se ha colado en el relato? No lo sé. Yo no creo que esa sea la clase de prueba que queremos usar. Ha pasado mucho tiempo desde que yo traje a colación este tipo de cosas: Nada de respiración, y los ojos abiertos de par en par. Puede que eso haya acompañado el ejercicio de este don en los primeros tiempos, ¡pero ciertamente no lo acompañaba en los últimos días!'" - Citado de las actas de la Conferencia Bíblica de 1919, publicado en Spectrum, tomo 10, Número 1, pp. 28, 29.  '
Observe que el más alto oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día - un hombre que había trabajado de cerca con Ellen White por unos veinte años - dice que los así llamados milagros no acompañaban las visiones de Ellen White durante el tiempo en que él la conoció. Dice que nunca conoció a nadie que hubiese visto ocurrir esos milagros, ni había conocido a nadie que siquiera conociera a nadie que los hubiese visto. Recuerde que él hablaba a más de cincuenta personas, ¡diecisiete de las cuales eran los más altos dirigentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día! ¡Y ninguno de ellos objetó! Ni uno solo de ellos se levantó para acusar a Daniells de distorsionar los hechos. No. ¡Todos ellos sabían que el Pastor Daniells estaba diciendo la verdad!
 
Pero, ¿qué de los laicos que presenciaron las primeras visiones de Ellen White? ¿Estaban convencidos de estos fenómenos milagrosos? No. Muchos de ellos también rechazaban los así llamados "milagros". Por ejemplo, a principios de 1847, un testigo escribió una carta al Pastor James White, diciéndole muy claramente lo que pensaba de las "visiones" que su esposa (Ellen White) se suponía estaba recibiendo:
"No puedo respaldar las visiones de la hermana White como de inspiración divina, como usted y ella creen que lo son. ... Creo que lo que ella y usted consideran visiones del Señor son sólo ensueños religiosos, en los cuales la imaginación de ella corre sin control sobre temas en los cuales ella está más profundamente interesada". - Una Palabra a la "Manada Pequeña", p. 22, escrito a principios de 1847.
¿Se fijó usted en eso? Léalo nuevamente: "Creo que lo que ella y usted consideran visiones del Señor son sólo ensueños religiosos, en los cuales la imaginación de ella corre sin control sobre temas en los cuales ella está más profundamente interesada". Esa es la conclusión a la llegó cierto número de personas pensantes.

¿Y qué de los doctores en medicina de la propia Iglesia en el Sanatorio de Battle Creek? ¿Qué opinaban sobre las visiones y las manifestaciones milagrosas de Ellen White?  Dos de los médicos de Ellen White dijeron:
"Las visiones de la Sra. White eran el resultado de un organismo enfermo, una condición enferma del cerebro o del sistema nervioso". - Dr. William Long, médico jefe del Sanatorio de Battle Creek, escrito el 12 de julio de 1812, 1869, citado en ¿Son los Adventistas del Séptimo Día Falsos Profetas?, p. 39.

"Sin duda, usted tiene razón al atribuir a enfermedad las así llamadas visiones de la Sra. E. G. White. He tenido la oportunidad de observar bien su caso durante varios años, lo cual, junto con un pleno conocimiento de su historial desde el principio, no me dio ocasión de dudar de que sus ataques son simplemente trances histéricos. La edad misma casi la ha curado". - Dr. Fairfield, escrito el 28 de Diciembre de 1887, Ibid.
Ese fue el diagnóstico médico en relación con las visiones de Ellen White, y está sustentado por el gráfico que aparece en el capítulo 8.

La pregunta que hizo el Presidente Daniells: "Cuánto (de milagroso) se ha colado en los relatos" puede ahora ser contestada plenamente. Recuerde que Daniells dijo que, si hubo algunos así llamado milagros asociados con las visiones de Ellen White, sólo aparecieron en los primeros años. Y no había para corroborarlos ninguna declaración escrita de testigos presenciales creíbles.

Esos eran los años inmediatamente después de 1844, cuando Ellen y sus amigos experimentaban muy marcadas y estridentes "manifestaciones" del "Espíritu". Esa atmósfera pentecostal creó problemas para los primeros Adventistas, cuando sus ruidosas reuniones alteraban la paz. Varias reuniones fueron dispersadas por la policía, y los dirigentes arrestados. El número de Daily Eastern Argus de abril de 1845, publicado en Portland, Maine, el pueblo natal de Ellen White, tenía este relato:
"Las actividades de los que profesan esta creencia (millerismo) han sido tales que los oficiales de Norway y algunos otros pueblos en las cercanías han considerado su deber tomar medidas para detenerlas. ... El miércoles (23 de abril), uno de los dirigentes, bien conocido como Joe Turner, y otra persona llamada Harmon (apellido de soltera de Ellen), junto con uno o dos más, fueron arrestados en la casa del Sr. Megquier, en Poland, por los miembros del ayuntamiento de ese pueblo". - Citado en Adventist Currents, abril de 1988, p. 34.
Un año más tarde, en abril de 1846, el seguidor Otis Nichols escribió una carta a William Miller afirmando que un breve "milagro" había evitado que Ellen Harmon (Ellen White) fuera arrestada en una ocasión:
"Ha habido varias órdenes de arresto contra ella, pero Dios la ha protegido de manera señalada. En una ocasión, un alguacil y varios hombres que estaban con él no pudieron con la persona de ella durante hora y media, aunque aplicaron toda su fuerza para moverla, y aunque ni ella ni ninguna otra persona ofreció ninguna resistencia". - Ibid.
¿Es verdad que los oficiales de la ley no pudieron arrestar a Ellen White durante hora y media? Un incidente similar que tenía que ver con Ellen White y oficiales de la ley es especialmente notable por los paralelos que contiene. Además, podemos comparar el testimonio bajo juramento presentado al día siguiente en el tribunal, con la versión de Ellen White que fue publicada, como ella lo recordaba unos quince años más tarde.

Este incidente ocurrió en un hogar privado donde Ellen White, el pastor James White, el pastor Israel Dammon, y más de otras dieciocho personas, tenían una ruidosa reunión de estilo pentecostal. Mientras la reunión avanzaba, el oficial Joseph Moulton fue enviado junto con varios subalternos para arrestar al pastor Dammon por vagancia y alterar la paz. Lo que ahora sigue es, primero que todo, el relato de Ellen White, escrito 15 años después de los hechos. Luego vendrán los registros del tribunal, transcritos al día siguiente del incidente. Al leer estos dos relatos, observe cuidadosamente las discrepancias entreuno y otro.

EGW:  "Al día siguiente, que era el primer día de la semana, mientras yo estaba hablando, dos hombres miraron por la ventana hacia adentro. Entendimos cuál era su propósito. Entraron, pasaron rápidamente a mi lado, y se dirigieron al Pastor Dammon. El Espíritu del Señor reposó sobre mí, y él cayó al suelo y quedó inmóvil. El oficial exclamó: 'En nombre del estado de Maine, agarren a este hombre'. Dos lo asieron por los brazos, y dos por los pies, y e intentaron sacarlo a rastras de la habitación. Sólo lo movieron algunas pulgadas, y luego salieron de la casa apresuradamente. El poder de Dios estaba en aquella habitación, y los siervos de Dios con los semblantes iluminados por su gloria, no ofrecieron ninguna resistencia. Los esfuerzos para apoderarse del Pastor Dammon se repitieron a menudo, con el mismo efecto. Los hombres no pudieron soportar el poder de Dios, y fue un alivio para ellos poder salir de la casa rápidamente. Su número aumentó a doce, y todavía el Pastor Dammon fue retenido por el poder de Dios como por cuarenta minutos, y ni toda la fuerza de aquellos hombres pudo moverlo del piso donde yacía inmóvil. En el mismo momento, todos pensamos que el Pastor Dammon debía irse; que Dios había manifestado su poder para gloria suya, y que el nombre del Señor sería más glorificado si dejábamos que fuera quitado de nuestro medio. Y aquellos hombres lo levantaron tan fácilmente como lo habrían hecho con un niño, y se lo llevaron". - Dones Espirituales, tomo 2, pp. 40, 41, escrito en 1860.

¿Notó usted que estos "milagros" sucedieron "el primer día de la semana", en domingo? Aparentemente, a Dios no le importaba que los Adventistas tuvieran culto juntos en domingo, ¡aunque Ellen White aseguraba que tener culto en domingo era tener "la marca de la bestia"! Pero, ¿fue ésta realmente una demostración milagrosa del poder de Dios, como afirmó Ellen White? ¿Es verdad que el Espíritu de Dios mantuvo al pastor Dammon inmóvil en el piso durante cuarenta minutos? ¿Es verdad que Dios debilitó la fuerza de doce policías para que no pudieran levantar al Pastor Dammon del piso? ¿Es cierto que nadie en la habitación se resistió a los oficiales? Al hacer Ellen White estas afirmaciones quince años más tarde, ¿decía realmente la verdad?

No. Ellen White no decía la verdad, de acuerdo con el testimonio bajo juramento presentado en el tribunal al mismo día siguiente, cuando Israel Dammon compareció ante del juez para ser juzgado por las acusaciones:
"Joseph Moulton, bajo juramento. 'Cuando fui a arrestar al prisionero, cerraron la puerta para impedirme entrar. Viendo que no podía tener acceso a él desde afuera, forcé la puerta. Llegué al prisionero, le tomé la mano, y le dije a qué iba. Varias mujeres saltaron hacia él. Él se aferró a ellas, y ellas a él. Era tan grande la resistencia, que tres ayudantes y yo no pudimos sacarlo. Permanecí en la casa, y pedí más ayuda; cuando ésta llegó, hicimos un segundo intento, con el mismo resultado. Nuevamente pedí más ayuda. Cuando los hombres llegaron, pudimos más que ellos, y lo sacamos arrestado. Se nos resistieron tanto hombres como mujeres. No puedo describir el lugar. ¡Era una continua gritería!'". - Tomado de los registros del tribunal publicados en Piscataquis Farmer, tomo 3, no. 31, Dover, Maine, viernes marzo 7, 1845, en relación con el caso del estado de Maine versus Israel Dammon, escuchado el lunes 17 de febrero de 1845. 
Ni uno solo de los 39 testigos en aquel juicio contradijo el relato del alguacil Moulton. ¿Estaría usted de acuerdo con el Pastor Daniells en que mucho de lo sobrenatural "se coló en el relato" entre el día en que 39 testigos rindieron testimonio jurado en el tribunal en 1845 y el día, 15 años más tarde, en 1860, cuando Ellen White escribió sus "recuerdos" del incidente?

Ahora bien, piense en esto: Si Ellen White, afirmando que ella sólo escribía lo que el Espíritu Santo le traía a la mente, puede estar tan equivocada sobre los detalles de un incidente tan simple, ¿puede esperarse que sus amigos tengan claros los hechos al escribir meses, y hasta años, más tarde, sin el beneficio de la inspiración divina, y sin numerosas secretarias y editores de libros para corregir sus "recuerdos"? ¿Sabía usted que surgieron preguntas sobre la exactitud de la memoria de Ellen White, lo bastante como para que los que la apoyaban encontraran necesario preparar un corto documento en 1860 para validar sus afirmaciones? Ese documento aparece en la página 302 de Dones Espirituales, tomo 2, y está firmado por cinco "testigos":    
"Damos alegre testimonio de la veracidad de las afirmaciones relativas al Pastor Dammon, en las páginas 40, 41. Hasta donde podemos recordar, creemos que las circunstancias de su arresto y juicio han sido expresadas correctamente. H. A. Hannaford, Wm. T. Hannaford, D. S. Hannaford, James Ayer, padre, Sra. R. W. Wood".
Pero, de acuerdo con las transcripciones del tribunal, ¡ni uno solo de los cinco "testigos" estuvo en el juicio de Israel Dammon! Por lo tanto, es imposible que hayan testificado en cuanto a sus "recuerdos" relativos al juicio! Además, note que tres de los "testigos" eran todos miembros de la misma familia Hannaford.

Pero, ¿y la Sra. Wood? Esto es lo que ella dijo acerca de aquel documento:
"En una carta privada fechada el 16 de mayo de 1888, la Sra. Wood niega haber firmado jamás esta declaración, y dice que no supo que su nombre estuviera incluido en él sino hasta muchos años después. También niega la exactitud de las afirmaciones de la Sra. White en relación con el asunto (el arresto de Dammon). Ella estaba presente y recordaba muy bien la experiencia, y su relato no concuerda con el de la Sra. White. Si estuvieron dispuestos a falsificar el nombre de la Sra. Wood en un documento, también estarían dispuestos a falsificar otros nombres; por lo tanto, tenemos buenas razones para dudar del valor de los testimonios de ellos". - Citado en Adventist Currents, abril de 1988, página 31.
Al examinar la evidencia, se ve más y más claro que hay discrepancias palpables entre lo que afirmaban Ellen White y sus defensores y lo que fue presentado en el tribunal. Los llamados "milagros" eran sólo adornos fantásticos que servían para apuntalar la falsa pretensión de un profeta de que era inspirada divinamente.

Después de examinar la evidencia presentada hasta ahora, ¿llegó usted a la conclusión de que Ellen White no era divinamente inspirada? Si eso es lo que usted está pensando, sepa que su decisión hará que viole por lo menos cinco de las 27 doctrinas oficiales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Porque cada una de estas cinco doctrinas se derivó, y fue apoyada, definida, y refinada por las visiones y las enseñanzas de Ellen White, y carece de autoridad bíblica. He aquí una lista breve de estas doctrinas no bíblicas sostenidas en la actualidad por la Iglesia Adventista del Séptimo Día:
Doctrina #12 - La Iglesia Adventista del Séptimo Día es "la Iglesia remanente".

Doctrina #17 - Ellen White tenía el don de profecía y, en consecuencia, sus escritos son una fuente continuada y autorizada de verdad.

Doctrina #20 - Todos los diezmos han de ser enviados a la Conferencia local, luego una porción a la Unión, y luego una porción a las entidades de la Conferencia General, en vez de permanecer en la iglesia local.

Doctrina #21 - La abstinencia del alcohol, el tabaco, las bebidas gaseosas, el juego de cartas, el uso de joyas, el maquillaje, el teatro, el baile, et cetera.

Doctrina # 23 - Cristo comenzó su ministerio como sumo sacerdote en el Lugar Santísimo del santuario celestial el 22 de Octubre de 1844. Éste fue también el comienzo del "Juicio Investigador".

Un quinto de las doctrinas oficiales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se basan en, se derivan de, y se apoyan en los mitos de Ellen White. Pero hay más: La mayoría de las restantes 22 doctrinas están contaminadas con sus enseñanzas. Sabiendo esto, ¿puede usted conservar su integridad espiritual y al mismo tiempo ser miembro de una Iglesia que promueve el falso evangelio de una falsa profeta? ¿Puede usted, en buena conciencia, invitar a amigos a su Iglesia sabiendo que, directa o indirectamente, ellos oirán los mitos de Ellen White, y sabiendo que, si ellos deciden convertirse en miembros, se les exigirá afirmar su creencia en los mitos y el falso evangelio de Ellen White?

Pablo enseña claramente que nuestra salvación está en juego si somos apartados del verdadero evangelio de la Biblia y creemos en una falsificación:
"Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes. Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano". - 1 Corintios 15:1, 2.

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