Ellen G. White
Ellen G. White

LA SRA. WHITE

vs.
LA BIBLIA

(1)

EL JUICIO INVESTIGADOR

Ernesto Gil y Dirk Anderson

Traducido



La Sra. White y los pioneros adventistas desarrollaron una singular doctrina, que se conoce como el "juicio investigador". Esta doctrina enseña que Cristo comenzó a investigar y a juzgar a su pueblo en 1844. Comenzó con los creyentes muertos, y comenzará a juzgar a los creyentes vivos antes del fin de los tiempos. Durante este juicio investigador, Dios borra los pecados del creyente, o borra el nombre del creyente del libro de la vida. Cuando este juicio esté completo, la puerta de la misericordia se cerrará, y Jesús regresará a la tierra para recompensar a su pueblo de acuerdo con sus obras. Examinemos esta doctrina para establecer si está bien fundada, lógica y bíblicamente.

Ellen White: Cada nombre es examinado, comenzando con Adán.

"A medida que los libros de memoria se van abriendo en el juicio, las vidas de todos los que hayan creído en Jesús pasan ante Dios para ser examinadas por él. EMPEZANDO CON LOS QUE VIVIERON LOS PRIMEROS EN LA TIERRA, nuestro Abogado presenta los casos de cada sucesiva generación, y termina con los vivos. Cada nombre es mencionado, cada caso cuidadosamente investigado. Habrá nombres que serán aceptados, y otros rechazados". El Conflicto de los Siglos, edición en castellano de 1971, pp. 536-537. [Mayúsculas en la fuente en inglés -  N. del T.]
La Biblia: Dios ya sabe quiénes son los suyos.
"Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas ..." (Juan 10:14)

"Conoce el Señor a los que son suyos" (2 Tim. 2: 19).

De acuerdo con la Biblia, Dios ya sabe cuáles son sus ovejas. Él no necesita 155 años para establecer quién se salva y quién se pierde.

Ellen White: Cada individuo DEBE salir aprobado en el juicio investigador.

"Cuán importante, entonces, es que cada mente contemple a menudo la solemne escena cuando el Juez se siente y los libros se abran, cuando, junto con Daniel, CADA INDIVIDUO DEBA RESPONDER POR SÍ MISMO al final de los días". The Great Controversy [edición de 1888], p. 483.
La Biblia: Los creyentes en Cristo no serán condenados.
"De cierto, de cierto os digo que el que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida". Juan 5: 24.
Ellen White: Nuestros pecados NO SON BORRADOS SINO HASTA DESPUÉS del juicio investigador.
"Pero, de acuerdo con la infalible palabra de Dios, cada uno será juzgado y recompensado de acuerdo con sus obras, y se nos amonesta a así hablar y así hacer 'como que habéis de ser juzgados por la ley de libertad'. Cuando haya habido arrepentimiento del pecado, cuando haya sido confesado y abandonado, entonces el perdón se escribirá al lado del nombre del pecador; PERO SUS PECADOS NO SON BORRADOS SINO HASTA DESPUÉS DEL JUICIO INVESTIGADOR". The Signs of the Times, mayo 16, 1895.
La Biblia: Nuestros pecados son borrados cuando nos arrepentimos.
"Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí". Isaías 44:22.

"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan del Señor tiempos de refrigerio". Hechos 3: 19.

"... y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado". 1 Juan 1: 7.

Ellen White: Para 1850, la obra de Jesús estaba "casi terminada".
"Entonces vi que el hermano Edson debía ceñirse toda la armadura y prepararse para partir, pues tenía un viaje que hacer, que las almas necesitaban ayuda, y que la OBRA DE JESÚS EN EL SANTUARIO ESTABA CASI TERMINADA ...". (1850) Manuscript Releases, tomo 6, p. 250.
La Biblia: La expiación fue completada en la cruz.
Jesús dijo: "Consumado es". Juan 19:30.

"Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados". Heb. 10: 12-14.

La Biblia enseña que la expiación de Cristo en la cruz hizo perfectos (tiempo pasado) a sus hijos. Los cristianos no son hechos perfectos durante el juicio investigador. Si estamos "en Cristo", entonces fuimos hechos perfectos hace 2,000 años por medio del perfecto sacrificio de Cristo en el Calvario.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Rom. 8: 1.

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Rom. 5: 9.


Ejemplos de personas que no pasarán por el juicio investigador

Ejemplos bíblicos

La Sra. White dijo que "todos" deberán pasar por el juicio investigador para establecer si serán salvos o no. (GC 1888. p. 483). La Biblia muestra claramente que los casos de muchas personas ya han sido decididos antes del juicio investigador:

El ladrón en la cruz: Más de 1800 años antes del juicio investigador, Jesús le declaró al ladrón en la cruz: "De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lucas 23:43). El caso del ladrón fue decidido en el año 33 D. C., cuando se arrepintió y aceptó a Jesús en la cruz. Esto prueba que Jesús no necesita ningún juicio investigador para decidir quién estará en el cielo. ¿Por qué habría de tratarnos de modo diferente que al ladrón en la cruz?
Abraham, Isaac, y Jacob: La Biblia dice que Abraham fue justificado (considerado justo) por fe (Rom. 4:2-5). Casi 1800 años antes de la fecha en que se supone que comenzó el juicio investigador, Jesús declaró:

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Mateo 8:11.
Aparentemente, estos hombres no necesitaban ser aprobados en ningún juicio investigador para que sus casos fueran decididos.

Moisés
: Las Escrituras dicen claramente que Moisés pecó, murió, y está ahora en el cielo (Judas 9). Si los pecados de cada uno NO son borrados sino hasta DESPUÉS del juicio investigador, ¿cómo pudo Moisés entrar al cielo? La Biblia dice claramente que ningún pecador entrará al cielo (Apocalipsis 21:27). ¡Los pecados de Moisés deben haber sido borrados antes
de 1844!
El caso de William Miller

La Sra. White dijo que nadie que haya rechazado la luz del sábado se salvará:

Si tienen luz acerca del sábado, no pueden salvarse al rechazar esa luz. Historical Sketches, p. 234.
James White observó que William Miller, aunque familiarizado con el mensaje del sábado, eventualmente lo rechazó:
"Aquí es correcto decir que el señor Miller no consideraba el segundo mensaje como nosotros lo consideramos. Tampoco cambió sus puntos de vista acerca de las cuestiones de la  inmortalidad y el sábado". Sketches of the Christian Life and Public Labors of William Miller.
A pesar de que Miller rechazó la luz del sábado, la Sra. White dice que él será salvo:
Dios le permitió caer bajo el poder de Satanás, el dominio de la muerte, y en la tumba le ocultó de los que constantemente le alejaban de la verdad. Moisés erró cuando estaba a punto de entrar en la Tierra Prometida. Así también, vi que William Miller erró cuando estaba a punto de entrar a la Canaán celestial al permitir que su influencia actuara contra la verdad. Otros le llevaron a hacer esto; otros deberán responder por esto. Pero los ángeles observan el precioso polvo de este siervo de Dios, y saldrá al sonido de la final trompeta. Primeros Escritos, p. 258.
El caso de William Miller es muy interesante. Aquí tenemos a un hombre que rechazó la verdad del sábado -- una verdad que la Sra. White dijo que debe ser aceptada para que uno se salve -- y sin embargo ella vio en visión que él era salvo. Además, ¡la Sra. White declara justo a Miller ANTES de que su caso sea examinado! Esto da lugar a dos preguntas importantes:
El caso de la Sra. Hastings

En 1850, la Sra. White escribió:

Vi que ella [la Sra. Hastings] estaba sellada y saldría al oír la voz de Dios y estaría de pie sobre la tierra, y estaría con los 144,000. Vi que no necesitamos lamentarnos por ella, pues descansaría en el tiempo de la tribulación. Selected Messages, tomo 2, p. 263.
Nuevamente, encontramos el caso de alguien cuyo caso está siendo decidido antes del juicio investigador. ¿Cómo pudieron William Miller y la Sra. Hastings "derrotar el sistema" y ser declarados justos antes de que sus casos fueran revisados en el juicio investigador?

La verdad acerca del juicio antes del advenimiento

Aunque la Biblia nunca enseña  un juicio investigador como lo describe la Sra. White, describe un juicio antes del advenimiento. El primer ángel de Apocalipsis 14 anuncia que la hora de su juicio es venida (Apoc. 14: 6). En el cielo, un Juez se sienta  y los libros se abren (Dan. 7:10) y tiene lugar un juicio. ¿Cuál es el propósito de este juicio? La Biblia es muy específica:

Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio [el poder del cuerno pequeño] para que sea destruído y arruinado hasta el fin. Dan. 7:26.
Los impíos son pesados en la balanza del tribunal del cielo y son encontrados faltos. El propósito del juicio es mostrar que los impíos han llenado la copa de la ira de Dios, y que Dios está justificado al traer el castigo sobre ellos, quitándoles su dominio y dándoselo a los santos (Dan. 7:27). El castigo de los impíos está claramente indicado en el mensaje del tercer ángel:
Él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira, y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero. Apoc. 14: 10.
La verdad es que no hay nada ni en Daniel 7 ni en Apocalipsis 14 que describa un juicio investigador de los justos. El único juicio que se describe en estos pasajes es el juicio de Dios sobre los impíos. Éste es el propósito del juicio antes del advenimiento. El tribunal celestial encuentra que los impíos no son aptos para gobernar la tierra, y su reino les es quitado y son atormentados con fuego y azufre.

La verdad del Evangelio

Jesús, como nuestro sustituto, fue juzgado en nuestro lugar en la cruz. Él pagó el precio de todos los pecados en todos los tiempos. Su justicia ha sido acreditada a nuestra cuenta. La buena nueva del juicio es que todos los que creen y confían en la vida, la muerte, y la resurrección de Cristo pueden decir con seguridad: "¡He sido absuelto!" Ya hemos sido juzgados en Cristo. Los que rechazan el evangelio, se juzgan a sí mismos indignos de la vida eterna. Los que aceptan el evangelio han pasado de muerte a vida y no vendrán a condenación. (Juan 5: 24).


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