Ellen G. White
Ellen G. White
 
SORPRENDENTES RELATOS

PRESENCIALES SOBRE LAS VISIONES DE
ELLEN G. WHITE

Traducido



Habiendo crecido como adventista del séptimo día, a menudo oí hablar de innegables manifestaciones sobrenaturales que tenían lugar durante las visiones de la Sra. White. Bien, si las visiones fueron acompañadas por manifestaciones sobrenaturales, ciertamente cualquiera que presenciara esas manifestaciones reconocería que algo más que poder humano estaba involucrado. Por extraño que parezca, sin embargo, muchos de los que presenciaron las visiones no quedaron muy impresionados.

Relato presencial publicado por James White

"No puedo respaldar las visiones de Ellen como de inspiración divina, como Ud. y ella creen. Sin embargo, no sospecho la más leve sombra de deshonestidad en ninguno de Uds. dos en este asunto. Quizás puedo expresarle mi creencia en el asunto, sin perjudicar. Sin duda resultará en el bien suyo o en el mío. Al mismo tiempo, admito la posibilidad de que yo esté equivocado. Creo que lo que ella y Ud. consideran como visiones del Señor son sólo ensueños religiosos, en los cuales su imaginación corre sin control sobre temas en los cuales ella está profundamente interesada. Mientras está absorta en estos ensueños, ella queda insensible a todo lo que la rodea. Los ensueños son de dos clases, pecaminosos y religiosos. Los suyos son de ésta última clase. Los de Rousseau, "un célebre infiel francés", eran de la primera clase. La infidelidad era el tema de él, pero los ensueños de ella son religiosos. En todo caso, los sentimientos se obtienen principalmente de enseñanzas previas, o el estudio. Yo no pienso de ninguna manera que sus visiones son del diablo". A Word to the Little Flock, 1847, p. 22.
El relato presencial de Joseph Bates

Sí, hasta Joseph Bates expresó reservas acerca de las visiones:

Han pasado como dos años desde que vi a la autora por primera vez, y la oí relatar la esencia de sus visiones como las ha publicado desde entonces en Portland (Abril 6, 1846). Aunque no vi nada en ellas que militase contra la palabra, me sentí alarmado y sometido a prueba en extremo, y por largo tiempo no estuve dispuesto a creer que [las visiones] eran otra cosa que el producto de un prolongado estado debilitado de su cuerpoA Word to the Little Flock, 1847, p. 21.
Relato presencial del ministro adventista Isaac Wellcome

Isaac Wellcome, que fue bautizado por James White en 1844 y estuvo activo en el movimiento del segundo advenimiento, escribió:

"Ellen G. Harmon ... estaba extrañamente ejercitada en cuerpo y mente ... cayendo al suelo ... (recordamos que la sujetamos dos veces para evitar que cayera al piso) ... durante las reuniones, ella hablaba con gran vehemencia y rapidez hasta que caía cuando, como afirmaba, se le mostraban escenas maravillosas del cielo y lo que ocurría allí. Ella afirmaba haber visto que Cristo había abandonado su papel de mediador y asumido el de juez, que había cerrado la puerta de la misericordia, y que estaba borrando nombres del libro de la vida.... La vimos en Polonia, Portland, Topsham, y Brunswick al principio de su carrera, y a menudo la oímos hablar, y varias veces la vimos caer , y la oímos contar maravillas que, decía ella, su Padre celestial le había permitido ver. Sus visiones sobrenaturales o anormales no fueron entendidas en seguida como tales, sino como visiones espirituales de cosas invisibles, que eran bastante comunes entre los metodistas... Estas visiones no eran sino ecos de las predicaciones del pastor Joseph Turner y otros, y las consideramos como el producto de la sobreexcitada imaginación de la mente de ella, y no como hechos". (Isaac Wellcome, History of the Second Advent Message (Yarmouth, Maine: Advent Christian Publication Society, 1874); Jacob Brinkerhoff, The Seventh-day Adventists and Mrs. White´s Visions (Marion, Iowa: Advent and Sabbath Advocate, 1884), 4-6.)
Relato presencial de Lucinda Burdick

Lucinda Burdick y Marie Bodge se juntaron con Ellen Harmon para orar una tarde de 1845. Este es el relato de Burdick de lo que sucedió:

Mientras yo estaba orando, de repente Ellen Harmon quedó rígidamente postrada en el suelo. Inmediatamente, la Srta. Bodge mandó a traer a James White, quien, decía ella, era el único que podía hablarle mientras estaba en uno de estos trances. Él y otros llegaron al lugar apresuradamente, y James enseguida comenzó a hacerle una gran variedad de preguntas.

Los ojos de ella permanecieron abiertos, con la mirada vidriosa y fija. Algunas veces, mientras contestaba las preguntas de él, ella se enderezaba rígidamente hasta quedar medio sentada, sólo para regresar a su posición original, y quedar de nuevo rígidamente postrada en el suelo. Su posición en el suelo parecía ser tan incómoda que yo puse su cabeza sobre mi regazo y la sostuve así durante el suceso.

Muchas de las preguntas que White le hacía se relacionaban con la condición espiritual de personas que vivían en el área circundante. De algunas, ella decía que estaban bien con Dios, mientras que otras tenían manchas en su ropa. Era notable que los que tenían manchas eran los que rechazaban las visiones o titubeaban en aceptarlas plenamente. ...

Esta condición de trance duró más de una hora, y cuando alguien mencionó que el rocío de la tarde podría hacer que se resfriaran, White dijo: "Creo que será la voluntad de Dios que la despertemos", e inmediatamente ella se levantó y actuó normalmente.

Poco tiempo después de esto, tanto la confianza como el interés en esta pareja fanática se desvaneció, porque las visiones no sólo eran infantiles y vacías de sentido, sino absolutamente contradictorias.

La intimidad entre este hombre y esta mujer causó un considerable escándalo, pero las "habladurías" poco a poco se calmaron después de que ellos se casaron en 1846, como un año después del incidente que acabamos de relatar. (Carta de Lucinda Burdick, Bridgeport, Connecticut, sept. 26, 1908).

Ellen White admite que algunos testigos dudaban de sus visiones

La misma Ellen White observó que "muchos" de los que presenciaban sus visiones sentían que estaban presenciando una manifestación de fanatismo y mesmerismo:

... si complacía al Señor darme una visión durante una reunión, algunos decían que era efecto de la excitación y el mesmerismo. (Testimonies, tomo 1, p. 71).

Si tenía una visión durante una reunión, muchos decían que era excitación y que alguien me había mesmerizado. (Early Writings, p. 21).

Pregunta: Si Ellen White estaba ejecutando hazañas sobrenaturales en visión -- como dejar de respirar por una hora, sostener objetos con fuerza sobrenatural, etc. -- entonces ¿por qué "muchos" de los que presenciaron sus visiones decían que éstas eran simplemente el resultado de la excitación o el mesmerismo?

Hay sólo dos respuestas posibles:

Los testigos creían realmente que las víctimas del "mesmerismo" y la "excitación" podían detener la respiración por largos períodos y manifestar fuerza sobrenatural
-- O --

Los testigos no presenciaron nada de naturaleza sobrenatural.


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